La Silla

Estar sentado por largos periodos resulta cansado y repercute en su salud.

Contar con una buena silla puede ser el paso más importante para crear un ambiente de trabajo sano y productivo. Así es que, si tu silla actual no cumple con los modernos estándares de salud…

¡Es tiempo de comprar una nueva silla!...

Cuando hablamos de sillas, ¿realmente de qué hablamos? Una silla debe estar diseñada según criterios ergonómicos, lo que significa que debe ser capaz de adaptarse a la complexión física de su usuario y a la actividad que realiza, lo que le permitirá adoptar una postura correcta en todo momento y no solamente el tener un precio bajo, se debe analizar si satisface las necesidades como: ¿el área de trabajo dónde se pondrá la silla?, cuál es la actividad que se realiza? , ¿cuánto tiempo se pasará realizando alguna actividad específica?, etc., así como la calidad de sus componentes como mecanismos, acojinados, rodajas, coderas, bases y hasta de la misma tela.

Se deben tomar en cuenta las necesidades de los trabajadores:

Una silla de trabajo tiene que ser seleccionada con conocimiento, ya que será una herramienta diaria en el proceso productivo del trabajador, recuerde que es su salud lo que está en juego.

Hay muchas sillas que no cumplen con ninguna norma de productividad, durabilidad o seguridad y ni siquiera cuentan con un mecanismo que logre algún tipo de confort durante la jornada. Hay que recordar que en esto no basta con que una silla parezca una silla de trabajo. Una silla de trabajo, tiene que serlo.